Siluetas en lugar de fotos y manipulación por computadoras para tapar muslos: así promociona Qatar el Masters femenino de tenis que comienza en Doha.
Hace ya años que la WTA decidió vender a sus estrellas apelando a la sensualidad, pero en su primera experiencia con el Masters en el Cercano Oriente confirmó que no tiene otra alternativa que moderarse.
El torneo que reúne a las ocho mejores
tenista s de la temporada llegó al emirato poco después de la finalización del Ramadán, el mes sagrado del mundo musulmán en el que los creyentes de Alá cumplen ayuno y abstinencia sexual para meditar y acercarse más a su dios.

Qatar, que está desde hace pocos años inmerso en una etapa de apertura, entendió que el cambio no puede ser de la noche a la mañana. Consecuencia: en las calles no hay rastros de las clásicas gráficas publicitarias con fotos que resaltan la belleza de la serbia Ana Ivanovic y compañía.
"Como estaba el mes de Ramadán, nos reunimos y decidimos que era mejor hacer siluetas y no mostrar las piernas y los brazos de las jugadoras. Creímos que teníamos que adaptarnos al país respetando sus costumbres y religión", precisó a dpa el marroquí Karim Alami, director del certamen.
La organización del torneo envió previamente fotos de las chicas en ropa de tenis a la única agencia publicitaria que existe, que es estatal, y fueron rechazadas, aunque la limitación sólo fuera para el ámbito público.
Por eso la promoción del torneo se hace a través de carteles en los que sólo se ve la silueta dibujada de las jugadoras. No hay nada a lo que pueda encontrársele un costado sexual.
"Ellos tuvieron la idea (de hacer la campaña así)", confirmó a dpa Larry Scott, presidente de la WTA, que permitió que en la cara más visible del Khalifa Tennis Center, escenario del certamen, se exhiban sólo siluetas en tonos de violeta y no las imágenes de sus estrellas en faldas mínimas.
Algunos periódicos fueron más allá: hace apenas unos días, con el Ramadán ya finalizado, tanto el "The Peninsula" -escrito en inglés- como el "Alarab" -escrito en árabe- modificaron los anuncios de prensa, que sí muestran a las chicas vestidas de
tenista s, pintándoles mediante ordenador una calza o malla deportiva negra para cubrir sus muslos.
Por las ciudad, las mujeres caminan con sus amplias túnicas negras hasta los tobillos y cubriendo sus cabezas. Algunas llevan descubierto el rostro, otras dejan ver apenas sus ojos y una minoría se muestran tapadas por completo.
"Quienes más se cubren son seguro qataríes y no son jóvenes: ellas son más abiertas", asegura Hassan, un vendedor local.